jueves 11 de marzo de 2010

LAS FRAGANCIAS EN LA TORA

LAS FRAGANCIAS EN LA TORA

En la parashá Kitisa hallamos una abierta referencia a las fragancias, esencias, perfumes, especias y los inciensos que tenían que hacerse para las distintas tareas que tenían que hacer los cohanim. Así tenemos que en Shemot 30:25 textualmente dice: “Tu harás óleo de unción de santidad, confección, obra de perfumista, óleo de unción de santidad real” Cuando se habla aquí de “óleo” se refiere concretamente a “aceite”, siendo su base el aceite de oliva. Este óleo o aceite de unción llevaba varios ingredientes para que conformaran el aceite de unción que Hashem deseaba que ellos hicieran. Recordemos que en cuanto a las cosas sagradas se refiere, mishkán, candelabros, cortinas, copas, vasos, trajes, etc, Hashem dio las medidas y los diseños específicos y concretos; en las cosas santas nada quedaba al arbitrio del hombre.

Pues bien veamos que otros elementos conformaban. Según Rokeaj cuando la Torá nos habla de perfumista se refiere a una persona que tiene altos conocimientos en este ramo y que lo podíamos comparar a un farmacéutico o quizás mejor a un boticario ya que el farmacéutico de hoy día no prepara remedios como se hacía antes.

Este aceite que se indica líneas arriba se utiliza para ungir a los cohanim, es decir para verter sobre ellos la sustancia y esparcirla ligeramente con el propósito de santificarlo. Todo lo que se ungía con este óleo era Kadosh, es decir, “apartado o separado para Hashem” El verso 23 nos amplía aún más acerca de estos ingredientes: “Y tu, toma para ti especias principales mirra fina, quinientos siclos, cinamomo aromático, su mitad, “caña aromática”***, doscientos cincuenta. Y casia quinientos, en siclos del santuario y de aceite de oliva un hin” Con todo esto se preparaba una sustancia que servía para ungir. Este óleo de unción como dijimos era obra de perfumero. Este cinamomo aromático quizás sea lo que en inglés se conoce como CINAMON que en español traducimos como canela, el texto lo llama aromático porque esta especia es la cáscara de un árbol, que a veces es bueno, dulce y tiene buen aroma pero que otras veces no tiene olor es como la paja pero por eso para aclarar y que no haya duda alguna, la Torá dice expresamente CINAMOMO AROMATICO. Todos estos ingredientes se mezclaban con un hin de aceite de oliva. El hin era una medida de volumen que se utilizaba para los líquidos y era 0.47 decímetros cúbicos o lo que era lo mismo 476 centímetros cúbicos, que en realidad comparado con el peso de las otras especias era muy poco. Esto se unía todo y se hacía una especie de papilla o puré o pasta no aceitosa. Pero según de lo que se desprende de la tradición rabínica de la época, parece que no se mezclaba con el aceite todo el material, sino que se procesaba durante varios días poniéndolo en remojo, hirviéndolo, pesándolo, etc y al final de todo este delicado y meticuloso proceso, se mezclaba el extracto concentrado de todas estas especias con el aceite. (Rashi)

En el verso 34 del mismo capítulo y Sefer citado arriba, leemos: “Dijo el Eterno a Moshé: Tomaté especias, bálsamo, clavo de olor, gálbano, especias e incienso puro, partes iguales serán.” Moshé recibió por parte de Hashem el mandato de preparar el Ketoret o incienso, esto como vimos están conformados por cuatro elementos todos del mismo peso. Como dato curioso el gálbano conforme a la tradición rabínica, es una especia que tiene mal olor, el texto lo menciona para que tomemos conciencia que incluso las cosas puras se pueden nutrir de algo no tan puro o agradable. En el verso 34 huelga destacar que dice INCIENSO PURO. De estas dos palabras dedujeron los rabinos que en total eran 11 las especias ordenadas por Hashem, las cuales serían: especias y como esta palabra está en plural se infiera que por lo menos son dos; bálsamo, clavo de olor, y gálbano, suman 3, ya tenemos cinco. Luego el verso nuevamente dice ESPECIAS, esto es todas las mencionadas que suman otras cinco que juntos suman 10 más INCIENSO PURO suman en total 11. En suma son: bálsamo, clavo de olor, gálbano, levoná, mirra, casia, shibolet nardo y azafrán; kosht, kilufá y cinamomo (Rashi)

Dice nuestra tradición que está prohibido hacer tanto el aceite de unción como el ketoret en las medidas exactas que la Torá ordenó y quien no obedezca esta disposición, será objeto de KARET, pero si se modificara su fórmula original ya sea quitando o agregando un elemento o bien cambiando las proporciones de sus pesos, está permitido. Esto se estableció así porque tanto el Shemen Hamishjá como el Ketoret son Kadosh y no puede tener otros usos salvo los expresamente ordenados por Hashem.

*** Para las personas estudiosas y que gustan de profundizar en la esencia de las cosas, les dejo la inquietud, hay un estudioso español de nombre Iñigo Montoya de Guzmán, que en su libro La Biblia y la Cannabis, desarrolla un tema curioso que leí hace ya muchos años. En un capítulo que dicho sea de paso es el único para mi curioso e interesante, ya que el resto no es de nuestro interés por ser doctrinariamente opuestos, dice que caña aromática en hebreo se dice “Kaneh bosm” y que en hebreo tradicional se decía “kannabos o kannabus” pero que más adelante la misma Mishná unió las palabras como “kannabis” y finalmente hoy día se conoce como “CANNABIS” popularmente conocida como “marihuana”, eso es lo que dice él…


gabriEL kadmiEL

Referencia Torá Sefer Shemot comentado por el Rab Jacob Benzaquen
La Biblia y la Cannabis, Iñigo Montoya de Guzmán.

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