Los tres tipos de tzedaka
Nosotros sabemos muy bien lo que el término tzedaká, significa sin embargo es importante siempre repasar los conceptos y refrescar nociones a efecto de lograr mejores resultados en la vida. Nuestros jajamin, de manera muy acertada por cierto, nos dicen que existen tres tipos de tzedaka. La primera de ellas y que es comparable con el oro más puro y fino, es aquella caridad o tzedaka que una persona da en momentos óptimos, en momentos de gozo, de alegría, es decir, cuando todo en su vida marcha correctamente, que no tiene penas ni sufrimientos y Hashem le suple de todo lo que requiere y aún mucho más. Esta tzedaká se asemeja al oro más precioso y tiene el más poderoso efecto ante los ojos de Hashem y El lo recibe como un regalo grato y fragante, es precisamente como darle el más preciado obsequio o presente a un rey quien a su vez lo recibe con beneplácito. Esta tzedaka como dijimos es oro puro. ¿Y por qué? Por que sale de lo más puro del corazón, brota desde adentro de la persona sin mediar razón alguna y lo que es más importante, PROTEJE AL DONANTE DE FUTURAS CALAMIDADES Y EVENTUALIDADES. De manera tal que esta tzedaká es la más valiosa que una persona pueda dar, cuando todo lo tiene y nada necesita, se desprende de lo que tiene y otorga una exquisita tzedaká.
El segundo tipo de tzedaká es aquella que da una persona cuando lamentablemente y no quiera Di-s, está enferma. Cuando su salud se ha visto afectada por alguna dolencia y su alma y cuerpo se encuentren abatidos por dicha enfermedad que lo aqueja. Esta tzedaka puede ser comparada con la plata, ya que si bien es cierto es importante y valiosa, ha tenido que mediar una causa, un bache en su salud para que la persona la de; es dada en tiempo de necesidad, cuando la persona tiene un menoscabo en su salud.
El tercer tipo de tzedaká y que puede ser comparable al cobre es aquella otorgada mediando una enfermedad pero en grado peligroso, es decir, que aún estando la persona enferma no dio tzedaká sino que espera a que su situación empeore para darla.
La verdad nunca deberíamos esperar a que las cosas se pongan peores, sino que cuando estén mejores nos adelantemos en agradecimiento al Santo por todo lo que nos brinda a cada instante y demos de nosotros a los necesitados y menesterosos. El dar tzedaka nunca debería ser postergada, nunca nos debe doler desprendernos y darle al que no tiene. Una vez en escritos anteriores había tocado el tema de los menesterosos de manera exhaustiva, que por ellos es que nosotros tenemos lo que tenemos, es decir, que sobre la espalda del menesteroso, del hambriento y harapiento y desamparado de hogar, recae dicha carga y esa carga precisamente les cae a ellos para que nosotros NO LA TENGAMOS, de manera que cuando veamos a una persona necesitada, tenemos que estar agradecidos que Hashem nos la pone en el camino para hacer tzedaká con ella, ya que por nosotros, ella está como está, por el techo que tenemos, por los alimentos que gracias al Santo consumimos cada día, por el trabajo que disfrutamos, es decir, que todo lo que tenemos adolece el menesteroso para que nosotros lo tengamos, incluso la misma enfermedad. De manera que cuando atisbemos a una persona en la calle, pasando frío, con hambre y muchas cosas más, tenemos que tener conciencia que lo que sufre es para que nosotros estemos bien. Aclarado el punto es mandatario entonces hacer tzedaka, pero una tzedaka de ORO, no de plata y mucho menos de cobre, sino del más fino ORO.
Nuestros jajamín nos exhortan para que en Purim demos dos comidas preparadas a un menesteroso pero además nos indican que debemos dar Tzedaká… ¿cuál será su tzedaká en este Purim: de más puro y esplendente oro, de plata o de cobre?...
“Su tzedaká la precederá en el OLAM habá y le asegurará una buena reputación. Entonces será protegida del castigo en el mundo por venir.” (Otiot Rav. Akiva)
JAG PURIM SAMEAJ
gabriEL kadmiEL
martes 23 de febrero de 2010
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