jueves 7 de enero de 2010

BREVES COMENTARIOS A LA PARASHA VAYEHI II

BREVE COMENTARIO ACERCA DE LA PARASHA VAYEHI II


"No se apartará el cetro de Yehuda,
ni legislador de entre sus pies, hasta que venga Shiloh;
y a él obedecerá la congregación de pueblos ".
(Bereshit 49,10)

La Parashá Vayehi cierra un capítulo en la vida de nuestro pueblo, culminando con la muerte de nuestro amado Iaacov, de bendita memoria sea. Pero además poco antes de ser llamado por el Eterno a los cielos puros, Iaacov en un acto para la posteridad, bendice a cada uno de sus hijos de manera especial, uno a uno. Cada bendición es profética y simbólica. Sin embargo en lo que respecta a su hijo Yehuda, la Torá nos dice que le dio una bendición muy especial, indica algo que profetizó a Yehuda, que no le dijo a ninguno otro de sus hijos, ya que Iaacov hace una referencia explícita a “Shiloh” sin dar ningún otro comentario ni explicando quién es Shiloh. De acuerdo a los comentarios de Onkelos, el Midrash Rabá y Rashi, el nombre “Shiloh” es una referencia al HaMeshíaj futuro Melekh.

En el judaísmo, la creencia en el Meshíaj, en el Redentor y su venida es un pilar que conforma uno de trece principios que constituyen la fe judía. Es una creencia fundamental de la Torá, como lo es la resurrección de los muertos y otros más.

Profundizando un poco más con respecto al nombre que Iaacov Avinu nos da en Bereshit 49:10, nos dice el Baal Haturim que su
Gematría (valor numérico de las letras) es la misma que la del nombre de Moshé sin ahondar más; mientras que el maestro Mekubal Rabino Jaim Vital si va mucho más allá y nos dice que siempre ha habido una relación mística entre Moshé y el Mashíaj, aduciendo que “uno de ellos fue nuestro primer redentor y el otro será el último”. Sin embargo de inmediato nos salta una duda, bueno por lo menos a mi, ¿Qué relación tiene Moshé con el Mashiaj? El rabino Jaim nos dicen: "Ya se ha mencionado en el Zohar (1,25 B), Ra'aya Mehemna (Pinhas 246B), y el Tikunim (21,52 B) que [el nombre] Shiloh es numéricamente igual a [nombre] Moshe, porque es él, el Mashiah Ben David. ... Ahora, con relación al Mashiah Ben David, está escrito: "He aquí, mi siervo será iluminado, será ensalzado y exaltado, y será sumamente elevado "(Yishaya 52, 13). Estas tres palabras de elevación que utilizó el profeta, es decir “ensalzado”, “exaltado” y “elevado”, hacen una abierta relación a: que será más "exaltado" que Abraham, más "exaltado" que Yitzak, más "elevado" que Iaacov e "inmensamente más elevado" que Moshé.

El Mashiah Ben David tiene la Neshama de la Neshamá, es decir, que tiene la Neshamá de la Neshamá de Moshé, Moshé tenía una Neshamá única y especial, pero no tenía la Neshamá de la Neshamá que tiene el Meshiaj. Sin embargo los dos nombres, es decir Shiloh y Moshé tienen un valor numérico igual, con la única diferencia que Shiloj quien es el Mashiah es la Neshamá de la Neshamá de Moshe”. (Jaim Vital)

Al parecer, el rabino Jaim nos está diciendo que Moshe Rabbeinu es el mismo que está por venir de nuevo y será el Meshíaj. Si bien esto es cierto, al mismo tiempo, no es exactamente VERDADERO ya que el rabino Jaim claramente nos dice, que el Meshiaj será la Neshamá de la Neshamá de Moshé Rabeinu, es decir una cualidad superior y que no alcanzo, a pesar de su altura espiritual, Moshé cuando estuvo en la tierra. Sin embargo, el rabino Jaim omitió mencionarnos que esta Neshama de la Neshamá de Moshé, ya había estado antes encarnada en la tierra…. Incluso antes de Moshé…

Esto mis amados de Hashem con base en lo que nos dice el Rab. Jaim es sumamente intrigante y quizás si se quiere, un tanto confuso ya que lo que nos trató de decir fue que el alma superior de Moshé, que no es otra distinta del Meshíaj, ya había estado encarnada antes en la tierra!!! ¿Pero, cómo es esto? ¿Cuándo estuvo en la tierra? Y si eso es cierto, estuvo, ¿Quién fue?...

Para tratar meridianamente de comprender esto, primero tenemos que aprender mucho más acerca de esta Neshamá de la Neshamá de Moshe Rabbeynu y cuál fue su relación con Moshe este noble y elevado aspecto de su propia alma. Esto como debemos suponer, demandará de nosotros, los que deseamos hurgar en los más mínimos detalles de la Torá, ahondar en algunos de los más profundos secretos de la Torá.

En el Sefer Shemot 3:2 ( Éxodo 3:2) la Torá nos dice: , afirma, "El ángel del Eterno apareciese a él en llamas de fuego de entre la zarza…” Este es un pasuk muy conocido para nosotros, que quizás muchas veces hemos pasado por alto, pero si somos cuidadosos, nos daremos cuenta, que en contra de lo que normalmente creemos que fue el mismo Hashem quien se apareció a Moshé, cuando la Torá es clara y dice: “El ángel del Eterno” y no precisamente el Eterno. En el Perush Yonatan claramente se ubica e identifica a este ángel e incluso lo llama “El maestro de Moshé”. También a este ángel se le conoce como el “Príncipe de la Torá” Pero para no extendernos más ni enredar aún más las cosas por ahora, sin perjuicio de extendernos más en un comentario posterior, no nos referiremos en extensu acerca de ello.

El Gaón de Vilna revela un secreto profundo en su comentario al Sefer Yetzirah (1:1, Ofan 3, 3 bis) y nos instruye en el sentido que nos aclara sobre la relación que hay entre el hombre y su alma Neshamá.

"El alma Neshamá es la mente [del hombre] que le enseña el conocimiento. Es el destino del hombre dejarse guiar y el de su ángel el ser maestro espiritual. [El alma Neshamá] existe en el cielo y [sólo] algunas chispas [de ella] descienden a un hombre para que lo guíe y lo ilumine". Esto significa, de acuerdo a las palabras de El Gaón, que el ángel, que nuestro maestro angelical espiritual y nuestro guía no es otro que nuestra propia alma superior! De tal manera que para Moshé, su alma Neshamá fue de hecho la Neshamá de su Neshamá, es decir, que su maestro espiritual quien le enseñó e instruyó no fue nada más ni nada menos que la misma Neshamá de su Neshamá. Dicho de otra forma para tratar de entendernos y arrojar un poco de luz a esta materia un tanto álgida para nosotros los neófitos, remedo de estudiosos, el ángel que instruyó a Moshé no fue otro más que su mismo Yo Superior quien no es otro que el Meshiaj!!!

Esto entonces nos lleva a la lógica humana conclusión que el “Melekh HaMashiah” es un ángel. Sin embargo, de inmediato nos salta la duda o la pregunta: ¿qué clase de hombre es un ángel? Los ángeles, por definición, están en un nivel inferior al de las Neshamot de los hombres. Por lo tanto, para este "ángel" ser un "ángel" y al mismo tiempo ser la Neshamá de la Neshamá de Moshe significa sin lugar a dudas, que debe ser un ser noble y superior asaz especial. Pero basta de rodeos…

Este Príncipe de la Torá, no es otro que el HaPanim Sar (el Ángel de la Presencia de Di-s), el mismo Enoc/Hanokh – MemTet!!!

Enoc como es bien sabido ascendió al cielo vivo (“Anduvo Enoc con Di-s, y desapareció, porque lo llevó Di-s” Bereshit/Génesis 5:24, ) y se transformó en el ángel MemTet.

Con respecto a Enoc, Jaim Vital en su Likutei Torá Vilna, 19 bis de manera clara y certera nos dice: "Enoc estuvo en un nivel superior a Moshe porque él era su maestro” Enoc-MemTet está relacionado con la Neshamá de la Neshamá de Moshe Rabeinu Sin embargo, el Meshíaj es todavía un paso más arriba. Moshe Rabeinu, Enoc y el Meshiaj por lo tanto, comparten un vínculo único. Estas tres personas, por decirlo de alguna manera, comparten la misma alma, cada uno en su propio nivel. Desde luego, que el más elevado de los tres, de las tres almas es el Meshíaj: el Mashíaj , es la Keter (Corona). Él es llamado el alma, fuente de Adán y de Israel

Sin embargo esto no es un caso único ya que Avraham, Yitzak y Iaacov también comparte la misma alma, cada uno en su propio nivel.

Sin embargo, el mayor de los tres, el alma de Meshíaj, es el Keter (corona). Él es llamado el alma, fuente de Adán y de Israel y será, cuando ya esté en la tierra, servidor y regente de Hashem en el universo entero, no solo el rey de la tierra.

Nuestro Meshíaj, quien esperamos venga pronto, será a HaShem lo que Yosef fue a Paró en Mitzraim. Así, vemos que el papel y la autoridad de Meshíaj no se limitan solamente a este mundo. Muchas cosas más acerca del Meshíaj revelan nuestros sabios en los escritos místicos los cuales en otra oportunidad comentaremos con más amplitud.

Hay un punto importante que deseo destacar y es el hecho que existe una lección práctica que todos tenemos que aprender y conocer con respecto a la verdadera identidad de la Meshíaj, y es que partiendo de la premisa que el Meshíaj es el alma y fundamento de todo Israel, cada uno de nosotros debe darse cuenta de que tenemos una chispa de Meshíaj dentro de nosotros. Que cada judío lleva una chispa implícita del Meshíaj. El Baal Shem Tov nos ilustra: "Cada miembro de Israel debe rectificar y preparar esa parte del Meshíaj que le corresponde para alcanzar su altura, la que se relaciona con su alma. Como es sabido [las tres letras que deletrean el nombre] Adam (A'D'M) representan a Adán, David, Meshíaj. La estatura original de Adán [antes de la caída], fue de un extremo del mundo al otro (Hagigah 12 bis). Las almas de todo Israel se incluyeron [y están unidos], dentro de Adán. Después del pecado, se fue reduciendo su estatura. De tal forma que es nuestro deber de judíos unificarnos en el Meshíaj para que él llegue a obtener la "Estatura completa" de todas las almas de Israel. Como Adán fue antes de la Caída.

Por lo tanto, cada miembro de Israel necesita prepararse en esa parte para tratar de alcanzar la estatura del Meshíaj que está relacionada con su alma, hasta que toda la imagen sea rectificada y completa. "(S. B. S. T. Nitzavim 8).

Todos nos preguntamos cuándo vendrá nuestro Meshíaj y operará la tan ansiada Guelá, pero antes de que esto suceda, primero tenemos nosotros que mirar muy intensamente dentro del interior de cada uno de nosotros.

Rambam, nos dice y por su medio podemos llegar a la conclusión de que para que el Meshíaj venga, primero tenemos que librar la batalla. ¿Pero cuál batalla nos preguntamos? La batalla contra los defectos dentro de nuestras propias almas. Primero que nada tenemos que romper nuestros paradigmas internos y atraer al Meshíaj y a la Gueulá primero en nosotros, quizás incluso de una manera sicológica antes de cualquier otra cosa.

La llegada de Meshíaj no es un acontecimiento político puro y simple como muchos estiman y a la manera a como estamos acostumbrados, a la lastimosamente forma en que los políticos del mundo lo hacen, con demagogia, viles mentiras y falsas acomodaticias promesas, sino más bien, cuando el Meshíaj venga, se debe cambiar el curso de los acontecimientos humanos para siempre.

Nuestro amado y esperado Meshíaj no es un simple hombre, ni tampoco es un ángel más al servicio de HaShem, sino que, a pesar de que nacerá como un ser humano normal de carne y hueso con su respectivo padre y madre (como lo fueron Enoc y Moshe Rabeinu por ejemplo), el alma de Meshíaj incluirá dentro de él las chispas atomizadas de cada uno de nosotros.

Por decirlo de una forma jocosa, nuestro Meshíaj será un verdadero “Superhombre”, sin dejar de ser humano, como fueron Enoc y Moshe Rabeinu antes que él. Sin embargo, cada uno de nosotros hombre, mujer, niño o anciano, llevamos con nosotros una chispa de este superhombre. Cada vez que cumplimos con la Torá y las mitzvot, estamos reforzando el aspecto del Meshíaj dentro de cada uno de nosotros y dentro de Israel en forma colectiva. Para decirlo de una manera más amplia, el Meshíaj viene a ser el "alma" padre "de Israel. Ya que solo así puede y debe transformar el mundo utilizando el poder que ha recibido de nosotros.

Todo lo anterior, y ya para concluir, nos debe hacer ver la responsabilidad que como judíos tenemos, que cada uno de nosotros no solo es responsable como sabemos de cualquier otro judío, sino de la colectividad misma. Cada uno de nosotros se debe preocupar por velar por cada miembro de Israel en forma individual para luego velar por toda la colectividad que conforma nuestro pueblo. Debemos velar el uno por otro, solo así nos aseguraremos del bien común, del bienestar que obtendremos todos juntos como colectividad. Debemos redoblar esfuerzos y unir voluntades para primero fortalecernos nosotros como judíos para luego afinar nuestras almas para alcanzar el bien de la colectividad
de todo Israel, solo así operará la verdadera Geulá y tendrá sentido que venga el Meshíaj. Tenemos que preparar el terreno para nosotros, para Israel y para el Meshíaj, solo así será una realidad la aparición de nuestro esperado Meshíaj en la tierra. Cuando estemos listos nosotros él también lo estará para nosotros.

gabriEL kadmiEL

Referencias:

1.- Sefer Bereshit

2.- Onkelos

3.- Midrash Rabá

4.- EL Midrash Dice

5.- Mean Loetz

6.- Baal Haturim

7.- Jaim Vital

8.- Zohar (1,25 B)

9.- Ra'aya Mehemna (Pinhas 246B)

10.- Zohar Tikunim (21,52

11.- Yishaya 52, 13

13 Sefer Shemot

14.- Perush Jonatan

15.- Gaón de Vilna

16.- Torá Rab. Jacobo Benzaquen

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